Si ponemos fotos de nuestro último viaje, ¿Lo hacemos para dar envidia? Si no es esa la intención, no importa, según un sondeo realizado el año pasado, más del 50% de los usuarios de Facebook aseguraban tener envidia de las fotos subidas por sus amigos de los viajes efectuados y en ocasiones subían fotos falsas o de vacaciones de hace varios años para sentirse mejor viendo los comentarios y “me gusta” de las fotos publicadas por ellos.

Personas que sube las ecografías de un bebe que todavía no nace y no puede decidir sobre si le gustaría que estuvieran en la red, al igual que las fotos de tus hijos ya nacidos.

Postear, lo que vas a desayunar, lo que vas a almorzar o cenar, subir fotos y la ubicación a cada rato, tus logros del running, el record en tu juego. Faltaría poner tus logros en la cama… en realidad es el siguiente paso ya que existen nuevas app y accesorios “anillos para genitales” con conexión bluetooth a tu celular donde te marca, pues eso, el ritmo, el tiempo etc. En un futuro se mofaran mandando la información de quienes han tenido más actos sexuales y el tiempo invertido en ello. Y por supuesto no faltará el que falsee la información solo para dar gusto a su ego.

Esa sobre saturación acabará por fastidiar a nuestros amigos y en última instancia a nosotros mismos, siendo esclavos de nuestras redes sociales.

En definitiva, las redes sociales personales -las de empresa ya son otra cosa- pueden ayudarte a dar comunicados masivos o detalles de algún evento personal que puede interesar a amigos y familiares, sobre todo sirve a gente que vive muy alejada de su país de nacimiento como es mi caso. Pero se debe usar con moderación y mucha cautela.

Si tienes que compartir una foto con tu familia, puedes ponerla en un grupo privado, en una carpeta compartida o mejor aún, mandarla por email como antaño.

Si vas a salir de viaje a ver a tus familiares, crea un grupo en el chat que solo ellos puedan ver, no hace falta publicarlo en una red social para que todos -incluyendo los ladrones- sepan que te vas por dos semanas.

Sin contar que darse el lujo de no publicar en unos días, relaja un montón, eso quiere decir que ya uno se lo toma como trabajo actualizar sus redes sociales. Te quita el tiempo, no te deja leer, dormir, o ver una película sin estar pendiente del teléfono, Tablet etc.

Hay que aprender a desconectar, por lo general, entrando la noche apago computadoras, tablets, celulares o pongo modo avión o desactivo el wifi. Es como cuando vas a la montaña y te quedas sin cobertura, deberías sentirte descansado, si estás con ansiedad por encontrar señal, en ese caso indicaría que tienes un problema.

Y para acabar una reflexión a todos aquellos que les encanta subir la última fiesta o la última borrachera. ¿Crees que en unos años te hará gracia ver esas fotos? Algunos dirán que sí, otros, los que suelen madurar se lo pensarán dos veces, la vida cambia, tienes hijos, trabajas en otro lado, puede que incluso en un puesto público. Cuando quieras borrarlas, te darás cuenta que las fotos e información habrán dado la vuelta al mundo varias veces haciéndose millones de copias. ¿Te imaginas si te conviertes en jefe de una empresa, presidente del país, o simplemente padre de unas hermosas niñas? Piensa como podría repercutir la información, fotos, ubicaciones que ahora mismo estás subiendo en un futuro y probablemente te lo pensarás dos veces.

Miguel Ángel Maderal Lobodirector@grupomaderal.mx