El ser humano no está hecho para vivir en el espacio. Cuando la “empresa” Mars One buscaba voluntarios para un viaje a Marte, enseguida nos dimos cuenta que era una mera estafa, el presupuesto solo sirvió para hacer unos dibujitos muy monos en 3D.

Cualquier país podrá mandar una sonda a marte como ahora que puedes poner satélites en órbita a bajo costo. Otro día hablamos de los 900 satélites que quiere mandar Richard Branson para hacer el internet satelital más grande de todos los tiempos. Pero mandar una persona cuantifica enormemente el costo, y los peligros, el principal, el hecho de que los humanos no estamos adaptados al espacio, la simple radiación cósmica devastaría el ADN. Partículas eléctricas de protones con algo de partículas alfa. Hablando en cristiano, significa que un astronauta que viajara a Marte, tiene un 20% de probabilidades de morir a causa de tumores problemas cardíacos etc. Asociado a la radiación de nuestro querido sol. Sin contar la pérdida de masa ósea, cáncer etc.

Sorprende que la NASA haya vuelto a poner fecha a viajar con tripulación a Marte entre 2018 y 2050 a veces es 2020 a veces 2025. Lo que queda claro es que los astronautas decidirán que tanto quieren arriesgarse porque ir a Marte se sale de los parámetros de salud y riesgos establecidos por la propia NASA. A parte de garantizarles “en caso de regresar con éxito de la misión” asistencia médica de por vida por los problemas ocasionados del viaje.

La opción más esperanzadora es acortar el tiempo del viaje para exponerlos menos a la radiación, con lo cual están desarrollando nuevos propulsores de plasma para poder impulsar la nave a más de 40.000km/h para llegar a más de 50 millones de km en tan solo 90 días. “Solo escribir las cifras ya marea, es algo increíble y apasionante”.

También desarrollan un robot humanoide que podría realizar tareas peligrosas y ayudar a los astronautas en situaciones en las que un humano no sería la mejor opción.

La verdad que me gustaría que se regresara a la luna y quizás, llevar ese sueño al resto de los mortales, hacerla turística. Para ello la iniciativa privada como la de Richard Brason o Elon Musk es esencial ya que se invertiría en “proteger” al turista y evolucionaría la tecnología de protección en naves y vestimenta de los turistas espaciales, dando nuevos aires a las misiones extra planetarias y por fin poder hacer realidad nuestros anhelos de conquistar el espacio, algo por el momento, otorgado solo a las máquinas.

Miguel Ángel Maderal Lobodirector@grupomaderal.mx