La ley del péndulo y el racismo.

Le llamo la ley del péndulo a la idea de que cualquier cosa que esté en un lado, estará al otro lado en algún momento y viceversa. Así es como explico las crisis económicas, incluso los problemas personales de cada uno, se podría decir que el Yin y el Yang, opuesto y complementario, Norte y sur, los teóricos de la física cuántica les gusta decir, “materia y antimateria” que ahora está de moda buscar el lado opuesto de lo visible –materia oscura- para usarla de energía.

Lamentablemente, para la maldad humana también aplica. Una guerra mundial, una paz mundial, la izquierda socialista y la derecha extrema. A esto último me quiero referir, aunque como siempre me enrollo como persiana y divago primero. Desde hace años he visto con preocupación cómo la extrema derecha se ha abierto paso en Europa, quizás, como resultado de la crisis económica y la búsqueda de un cambio. Siempre digo que cuando hay abundancia, somos más tolerantes con los demás, pero cuando hay crisis económica, miramos con recelo a todo aquel que es de fuera, a todo aquél que “podría” quedarse con nuestro pedazo de queso, como ratas de laboratorio. A lo mejor eso somos, ratas para experimentación social. Donald Trump, odiado por muchos, por decir en voz alta lo que el 50% de los estadounidenses piensa y por “educación” no se atreven a decir, por eso Donald se puso al frente, ganando puestos. Mientras en Europa, sobre todo en España, la sociedad quiere expulsar a los extranjeros, lamentablemente las noticias solo hablan de las cosas feas que hace la gente de fuera, como las revueltas en algunas ciudades o la agresión de los que venden copias pirata de discos en las calles, todos ellos de fuera, muchos ilegales, que antes pasaban inadvertidos entre las calles, ahora, es un polvorín, y para acabar de rematar, este 27 de septiembre las elecciones catalanas podría dar como resultado el inicio de una separación de Cataluña de España, evidentemente, ilegal, para lo que ya el gobierno central está preparándose para usar la constitución, que se firmó el año que yo nací, y abogar por la unión. ¿Por qué de repente Cataluña odia a los españoles? –En otro post les explicaré las mentiras con las que se basaron explicando una historia tergiversada sobre de donde se hace ver al Reino de España en guerra contra Cataluña cuando en realidad los Catalanes se había aliado con los austriacos para acabar con el Rey Español y por ello se castigó a las zonas que apoyaban Austria, que no solo son las catalanes, pero al quitar información de los libros de texto hacen que la gente odie, a parte, cosas que pasaron hace más de 200 años que no nos deberían afectar.anti racismo 600x327

Espero que la ley del péndulo no nos regrese a la segunda guerra mundial con los alemanes. ¿Verdad que no odiamos a los alemanes solo por ser el país donde Hitler hizo su gracia? ¿Entonces porque odiar a la gente por cosas del pasado? Simplemente cuando a uno le va mal, le gusta echar la culpa a los demás, eso también les gusta a los gobiernos y suelen usar la historia y otras artimañas como cuando Hitler hizo entender que el mal de todo era causado por los avaros judíos. Como la gente siguió a un hombre que la mayor parte de la guerra se la pasó drogado hasta las cejas.

Lamentablemente, si las noticias enseñan a un grupo de negros rompiendo el inmobiliario de las calles, la sociedad, automáticamente empezará a odiar a ese sector, solo por su color, “ojo, y digo negro para indicar gente de otro color, yo no veo nada de malo en que digan blanco para indicar un tipo de población de determinado color”, a veces se discute más por unas palabras que por el problema en sí.624874 racismo taringanet foto610x342

Por fortuna, vivo en un País que le gusta ser neutral y que si alguna vez me recuerdan lo de los españoles que invadieron México, es solo para bromear y echar unas risas. “Yo siempre les digo que los Españoles invadimos a los indígenas y la mayoría de los mexicanos tienen apellidos europeos”. Si alguien debe reclamar serían los Indígenas.

Si todas las energías las pusieran en salir adelante en vez de juzgar a los de otras razas, religiones o gente de fuera, otro gallo cantaría. Y que de cabrones los habrá de todos los colores y nacionalidades, al igual que de gente honrada.

Esperemos que la ley del péndulo nos regrese a la serenidad.

Miguel Ángel Maderal Lobodirector@grupomaderal.mx